Lunes 13,
Cuando por fin comprendí, lo que significaba para mi tu risa, no pude evitarlo, sonreí por dos horas, como un pelotudo, así básicamente, ya sé a vos mi Laurita, no te gustan las palabras soeces en la cartas, pero no encuentro en el diccionario que me regalaste ni una que describa con total efusividad y realismo ese momento.
Cuando supe porque me quedaba viéndote siempre a los ojos unos cuantos minutos, aun si te ponías nerviosa, y cuando te ponías nerviosa, te brillaban más, y yo buscaba tu mirada como un loco, rogando, riendo, diciéndote piropos y presionando un poco, hasta que vos de nuevo me veías, así fijo como sabes mirar. El tema, que después comprendí es que no podes sostener la mirada de alguien que quiere meterse dentro de ti y leerte. Vos siempre andas por ahí con tu diario, y todo lo decís en el. La primera y debo decírtelo Laura, la primera y única vez que me leíste unas hojas, quede sorprendido de cómo te metías dentro tuyo, escarbando como un minero experto y te lo decías todo, todo poéticamente, pero nada para vos más real que la poesía. Desde ese momento es que ando anotando mentalmente las veces que te veo encorvada sobre esas hojas, ya te vi llenar 3 diarios, y todo me dice que ahí está tu alma volcada, y a pesar de que tenes en mente algún día publicarlo, no podes aguantar que alguien, ni siquiera yo, se atreva a socavarte con preguntas y obtener respuestas concretas y reveladoras. Yo sé, te conozco, y hasta más de lo que vos dejas que te conozca, no sos un misterio avecita, a pesar de que así lo prefieras, sos tan clara que aún a riesgo de que subas la guardia te lo digo.
Jueves 16,
Calor, sudor, sangre, calor, hambre.
Pero no estoy tan desmotivado como el resto, sé que este lugar también devuelve. Aunque a veces ya no sé de dónde sacar fuerzas.
Yo sé, hace rato no escribo, es que estuvimos lejos del correo, por así decirlo.
Anoche soñé que estábamos en la playa tumbados viendo el atardecer, y cuando iba a besarte, el sueño se acaba. Extraño tus labios y tus manos cuando me secas el sudor de la frente.
Falta menos, pero hay que hacer varias escalas, resolver asuntos, para poder por fin vernos.
Me haces mucha falta.
José!